| Deben evitarse las
frituras y usarse otras formas de cocción como
a la plancha, al vapor, asado, horneado, sancochado;
se aconseja preparar lós guisos y salsas con
poca cantidad de aceite. Es recomendable utilizar aceite
de origen vegetal como ajonjolí, maíz,
girasol y preferir el uso de sal yodada.
Es necesario la ingestión diaria de 8 a 10
vasos de líquidos como agua, caldos, leche, jugos
naturales de frutas, infusiones (manzanilla, otros),
para prevenir, el estreñimiento, que es común
durante el embarazo. La mujer lactante debe ingerir
de 10 a 12 vasos de líquidos diariamente, para
reponer el agua que utiliza su organismo para producir
la leche humana.
El aumento de peso de la futura madre debe ser controlado,
hasta alcanzar entre 9 y 12 kilos al final del embarazo.
Un incremento excesivo del mismo puede causarle complicaciones
como tensión arterial alta, lo cual pone en peligro
su vida y la del niño. Cuando el peso alcanzado
al final- d el embarazo es deficiente el niño
puede nacer con bajo peso o antes de tiempo, lo cual
ocasiona riesgo a su salud.
Durante el embarazo frecuentemente se presentan trastornos
como acidez gástrica y náuseas matutinas.
Para evitar la acidez, es aconsejable fraccionar el
número de comidas y hacerlas menos voluminosas,
es decir, consumir diariamente tres comidas pequeñas
principales y de dos a tres meriendas. Para evitar las
náuseas matutinas se recomienda ingerir la merienda
de la noche, después de las 10 pm. o consumir
alimentos sólidos como galletas, antes de cepillarse
los dientes en las mañanas.
La alimentación debe ser preparada higiénicamente
para evitar su contaminación y riesgos para la
salud debido a microorganismos, toxinas y otros contaminantes
perjudiciales. Manipular los alimentos con higiene,
es tan importante como consumir una alimentación
balanceada.
Debe evitarse la ingestión de café,
bebidas alcohólicas y el fumar. Esto puede ser
especialmente perjudicial durante el embarazo a causa
de los efectos que puede tener sobre el feto. |