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Mi Hogar/Mis Pequeños/LECHE MATERNA...

Leche materna, el maravilloso proceso de su producción
 

Para comprender el funcionamiento de la producción de la leche, describiremos brevemente la anatomía y funcionamiento de las mamas las cuales están formadas por:

  • Tejido mamario glandular
  • Tejido de soporte
  • Grasa
 

La parte glandular está compuesta por unos segmentos los cuales tienen cierto parecido a un árbol con ramas y hojas que terminan en el pezón. Las ramas son los conductos galactóferos o lactíferos y las hojas son los alvéolos donde se produce la leche.

Los conductos que transportan la leche desde los alvéolos, antes de llegar al pezón, se vuelven más amplios, dando lugar a los senos lactíferos, donde se acumulan pequeñas cantidades de leche. Estos senos lactíferos están localizados debajo de la areola, que es el círculo de piel oscuro que rodea al pezón.

El pezón y la areola son muy sensibles, porque hasta ellos llegan muchas terminaciones nerviosas, que son importantes en el proceso de producción y secreción de leche.

En la areola se pueden observar pequeñas elevaciones las cuales son las glándulas que la lubrican al igual que al pezón y los mantienen en buenas condiciones.
 

MECANISMO DE PRODUCCION DE LA LECHE

La leche se produce por la acción conjunta de hormonas y sistema nervioso, cada vez que el niño succiona, estimula las terminaciones nerviosas, estas llevan el mensaje al cerebro de la madre, el cual responde con la producción de una hormona llamada prolactina, dicha hormona pasa a la circulación hasta llegar al alvéolo provocando la producción de la leche, este proceso se denomina "Reflejo de Producción de la leche" o "Reflejo de prolactina".

De la misma manera se produce otra hormona la oxitocina; ésta al igual que la prolactina, va por la circulación hasta el pecho y actúa produciendo contracción de las células musculares que rodean los alvéolos impulsando así la salida dé la leche a través de los conductos lactíferos, hasta el pezón, este proceso se denomina Reflejo de Eyección de la leche o Reflejo de la Oxitocina, el cual no sólo depende de la succión del pecho, sino también del estado emocional de la madre. Sí está tranquila la eyección es mayor y si hay preocupación, duda o dolor se frena este proceso.

 

COMPOSICION DE LA LECHE HUMANA

La leche humana tiene características en su composición que la definen como el mejor alimento para el bebé, contiene todos los nutrientes que éste necesita durante los primeros seis meses de vida. No es necesario que se le dé nada diferente a la leche de su mamá, ni siquiera agua. Las razones son las siguientes:

La leche humana contiene la cantidad exacta de proteínas que se adapta a cada niño en particular, igualmente contiene algunos aminoácidos que son indispensables para el desarrollo del cerebro del niño.

 

La leche humana contiene la cantidad adecuada de ácidos grasos esenciales (ácidos linoléico y linolénico), a partir de los cuales se forman los leucotrienos, tromboxanos y otros elementos vitales para los procesos de hemostasis, desarrollo cerebral y de defensa.

La leche humana contiene más lactosa que otras leches, siendo éste su azúcar natural, fuente fácilmente digerible de energía. Es un nutriente que se transforma en el intestino en ácido láctico ayudando a la absorción de calcio y otros minerales, y a su vez evitando el crecimiento de bacterias patógenas.

La leche humana contiene las vitaminas que el bebé necesita hasta los cuatro o seis meses de vida (si se alimenta "exclusivamente" de leche humana), por lo que no es necesario darle suplemento vitamínico ni jugos de frutas que pueden precipitar problemas alérgicos en bebés predispuesto. Si la dieta de la madre es adecuada, la mayor parte de las vitaminas, las proporciona su leche. El contenido de vitamina D es bajo y puede producirse si se expone a la luz solar; las cantidades de tiamina, vitamina A y C varían según la dieta de la madre.

La leche humana contiene la cantidad de hierro que el niño necesita. Desde el punto de vista nutricional resalta el papel de la lactoferrina que es una proteína fijadora del hierro; se presenta en su forma insaturada inhibiendo el crecimiento de bacterias patógenas que necesitan de éste para su crecimiento, evitándose así infecciones intestinales y diarreas. También el exceso de hierro puede producir irritación y sangramiento en el intestino.

La leche humana contiene la cantidad de agua que el bebé requiere, aún en climas cálidos. Al calmarle la sed con agua, se le quitan las ganas de mamar, con lo cual la producción de leche disminuye. Además se corre el riesgo de una infección al ingerir agua contaminada.

La leche humana contiene la cantidad adecuada de sal, calcio y fosfatos. La concentración elevada o disminuida de éstos elementos, que poseen otras leches constituyen un peligro, especialmente para el niño deshidratado, como consecuencia de diarrea o vómito.

La leche humana contiene lipasa, enzima que ayuda al niño a digerir la grasa. Los niños amamantados digieren más rápidamente y con mayor facilidad ésta leche y vuelven a sentir hambre rápidamente; algunas madres creen que esto significa que su pecho no es suficiente para el niño por lo cual es necesario reforzar la verdadera razón.

Contiene lisozima, enzima que actúa contra bacterias Gram (-).

Es importante separar los conceptos de nutrición y susceptibilidad a las infecciones y que los niños amamantados, al estar mejor nutridos, presentan menos infecciones respiratorias y del oído.
 

La parte glandular está compuesta por unos segmentos los cuales tienen cierto parecido a un árbol con ramas y hojas que terminan en el pezón. Las ramas son los conductos galactóferos o lactíferos y las hojas son los alvéolos donde se produce la leche.

Los conductos que transportan la leche desde los alvéolos, antes de llegar al pezón, se vuelven más amplios, dando lugar a los senos lactíferos, donde se acumulan pequeñas cantidades de leche. Estos senos lactíferos están localizados debajo de la areola, que es el círculo de piel oscuro que rodea al pezón.

El pezón y la areola son muy sensibles, porque hasta ellos llegan muchas terminaciones nerviosas, que son importantes en el proceso de producción y secreción de leche.

 

En la areola se pueden observar pequeñas elevaciones las cuales son las glándulas que la lubrican al igual que al pezón y los mantienen en buenas condiciones.

CAMBIOS DE LA COMPOSICION DE LA LECHE

La leche materna no siempre tiene la misma composición sino que varía:

Según la edad del niño amamantado, puede ser:

Calostro:

Es un líquido amarillo de consistencia pegajosa que llena las células alveolares durante el último trimestre del embarazo y es secretado durante algunos días después del parto, es de alta densidad y bajo volumen, contiene menos cantidad de lactosa, grasa y vitaminas solubles en agua que la leche madura, mientras que la cantidad de proteínas, vitaminas solubles en grasa (incluyendo vitaminas E, A y K) y algunos minerales tales como sodio y zinc es mayor. Posee una alta cantidad de inmunoglobulinas y otros factores. De ahí la importancia de suministrar esta leche al recién nacido.

El calostro evoluciona hacia la leche madura entre los tres y catorce días post-parto.

Leche transicional:

Producida entre la segunda y tercera semana después del parto, semejante en su composición con la leche madura aunque con un contenido ligeramente mayor de proteínas, minerales, lactosa y grasa.

Leche Madura:

Producida después de la tercera semana del parto, tiene mayor contenido de lactosa y grasa, y más baja concentración de proteínas.

Si se trata de la leche del comienzo o del final de la mamada:

Cuando el niño comienza a mamar la leche tiene una apariencia acuosa y de color azulada, como tiene mucha agua le calma la sed al niño, a la vez es rica en proteínas, vitaminas, minerales y lactosa. La del final de la mamada es más blanca que la de comienzo debido a que tiene más cantidad de grasa, lo que la hace un líquido rico en energía necesario para que el niño quede satisfecho y aumente de peso satisfactoriamente. Si se cambia al niño muy rápidamente de un pecho a otro, sin haber obtenido la leche del final, el exceso de lactosa recibida puede causarle intolerancia a ésta, pudiendo ser responsable de los cólicos vespertinos que algunos bebés presentan hacia los tres meses de edad.

 

Si es un niño prematuro o niño a término:

La leche de la madre de un niño prematuro en comparación con la leche de la madre de uno a término contiene mayor número de defensas para luchar contra las infecciones, especialmente contra aquellas potencialmente fatales para el recién nacido prematuro, como la enterocolitis y la meningitis neonatal. El contenido de proteínas, sodio y de hierro es mayor en la leche de la madre del prematuro, tal como éste la necesita, por lo tanto es altamente recomendable darle únicamente leche humana al niño prematuro.

 

La variación en la composición se observa no sólo entre mujeres sino también en la misma madre y entre ambas mamas, entre lactadas y aún durante una misma lactada.

Se considera que éstas variaciones no son aleatorias sino funcionales, en tanto que se reconoce cada vez más el rol de infante en la determinación de la variabilidad de la leche.

Las mujeres que alimentan mellizos con preferencias por algunos de los pechos, algunas veces descubren que sus mamas están produciendo leche adaptadas individualmente.
 

 
 
 
 
 
 
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