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Mi Hogar/Mis Manualidades/EL CUIDADO...

El cuidado de los pinceles (I)
 

Los pinceles presentan una amplia variedad, según su tipo de pelo y forma, adaptables a las más diversas técnicas y modalidades de pintura, bien sea óleo, acuarela o témpera. Están generalmente divididos en variedades: naturales y sintéticos.

El pelo natural proviene de animales (generalmente de la cola) y su costo lo determina la viabilidad del tipo de pelo. Generalmente se prefiere el de animales que habitan en zonas muy frías, ya que sus pelos crecen más largos y gracias a una mayor abundancia de aceite en las glándulas de estos animales son capaces de producir pelos más finos.

Cuando elijas un pincel ten en cuenta qué piensas hacer con el mismo. ¿Quieres un pincel para dar bases para óleos o acrílicos?. Para una base acrílica siempre usa el pincel más grande que se ajuste a la superficie (chato o avellanado).

 
Es necesario poder cubrir tanta superficie como sea posible con cada pincelada. Sintéticos o naturales (cabra, pony o mofeta) son igualmente buenas elecciones.
 

Para dar bases en óleo prueba con un pincel grande de cerda dura para lograr ciertas texturas, también puedes usar pinceles de pelo de cabra o pony para un fondo más liso.

Generalmente los pinceles naturales pueden cargar más pintura que los sintéticos.

 
Sin embargo, muchos de estos últimos tienen tan buen desempeño y pueden soportar más abuso y falta de cuidado que los de pelo natural o de cerda.
 

Para detalles y delineado se debería elegir liners finos hechos de pelo de marta, ardilla, tejón, camello o en su defecto un muy buen pincel sintético.

Para estencil o ponceado elije un pincel duro, hecho de cerdas sintéticas o de chancho. Recuerda adecuar el pincel al trabajo que quieras que él haga.

 
El cuidado de los pinceles es muy importante. Es necesario limpiar concienzudamente tus pinceles cuando hayas terminado de pintar, de la siguiente forma:
  • Usa el diluyente apropiado para la pintura y remueve tanto del color como te sea
    posible.
  • Seca tu pincel sobre una toalla de papel o trapo.
  • Enjabona tu pincel y dale vuelta sobre la palma de tu mano (muévelo hacia atrás
    y hacia adelante), luego enjuaga, continúa hasta que el agua de enjuague esté limpia.
  • Seca la virola y el mango de tu pincel con una toalla de papel o trapo.
  • Es buena idea tomar la costumbre de enjuagar tu pincel antes de cada uso. Esto
    quitará el apresto de un pincel nuevo y sacará el gel o acondicionador de un pincel
    que se haya limpiado y reformado.
  • Enjuagar el pincel también permite que al estar los pelos mojados se absorba y "lleve" mejor el color.

  • Experimenta con diferentes tamaños, formas y pelos (cerdas). Descubre qué pinceles van mejor para ti y cuándo usar cada tipo. Tu pintura y tu confianza aumentará en cuanto explores y aprendas la mejor forma de usar la herramienta más importante de un pintor.
  • No guardes un pincel húmedo en un estuche cerrado ya que no se secará adecuadamente y podría enmohecerse y/o pudrirse.
  • Los pinceles con mango plástico se pueden colocar hacia arriba (mango abajo, cerdas arriba), tan pronto como se les haya limpiado adecuadamente. Los pinceles con mango de madera no se pondrán hacia arriba hasta que los pelos/cerdas se hayan secado a conciencia (recuerda: el agua puede meterse dentro de la virola y ser absorbida por la punta no tratada de la madera).
 

 
 
 
 
 
 
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