Este tratamiento es sencillo, facilísimo y relajante. Se ha practicado desde los tiempos de Cleopatra y promete suavizar la piel, humectarla y alimentarla. La leche contiene nutrientes que hacen que la piel se sienta suave.
Con 10 o 20 minutos y algunos ingredientes naturales puedes tener una experiencia faraónica directamente en tu bañera.
Pon tu musica favorita y preparate para mimarte.