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| Mi
Hogar /Mi
Cuerpo/TU PIEL... |
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| La piel del rostro es
una de las zonas más sensibles del cuerpo. Es
importante comenzar a cuidarla pronto para tener una
piel más conservada y tonificada a través
del tiempo. |
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Los cuidados que necesita la
piel son relativamente mínimos. Las
pieles más jóvenes
requieren menos atención que las maduras,
pero también precisan de mimos. A continuación
encontrará algunas encillas recomendaciones
para conservar la ju ventud cutánea.
El primer paso es determinar cuál es su
tipo de piel; éste es el requisito imprescindible
para saber la clase de tratamiento y los cuidados
que necesita.
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Piel grasa
Es muy frecuente durante
la juventud, debido a que las hormonas aumentan la
producción de sebo.
El cutis tiene un aspecto brillante, especialmente
en la zona T, los poros son claramente visibles, y
a menudo se ve lleno de granitos.
Sin embargo, no crea
que la grasa se debe tratar con mano dura: si usa productos
muy agresivos, sólo
conseguirá crear aún más sebo. Es
importante mantener la piel limpia, para evitar que los
poros se taponen y se formen granos o espinillas; igualmente,
hay que usar tanto cremas como maquillajes específicos
para piel grasa, libres de aceite |
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Piel
seca
Disfruta de un aspecto estupendo durante
la juventud, mostrando un cutis de porcelana
gracias a su poro pequeño y cerrado, a
su falta de granitos y una superficie tersa.
Sin embargo, puede mostrarse tirante e incómoda
en ocasiones, llegando a levantarse en escamas
en caso de deshidratación
extrema. Es importante evitar esa sequedad,
que no resulta molesta en la década de los
veinte, pero que acaba alterando el manto de protección
natural de la piel y que es causa de arrugas prematuras
e incomodidad con el paso del tiempo, cuando se
hace más seca. |
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Beba
al menos dos litros de agua al día
para mantener la hidratación también
desde el interior, use dos veces al día
una crema hidratante ligera, pero rica en agentes
humectantes, y sea cuidadosa con el sol. Use
productos limpiadores suaves, evitando
el agua muy caliente y los ambientes secos,
como los que se producen con el aire acondicionado.
Piel normal
Es poco frecuente y, en teoría,
la afortunada poseedora del equilibrio perfecto.
Muestra un poro fino, un aspecto mate y se mantiene
tersa e hidratada por sí misma. Lo más
importante es no saltarse la limpieza
y usar una crema hidratante ligera, es pecialmente
cuando se vive en una zona de clima seco.
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Piel sensible
Reacciona sensiblemente ante
cualquier agente irritante, sea un cosmético,
el estrés,
los cambios de clima o incluso una limpieza
excesiva. A menudo se siente tirante, irritada
y causa molestia. Es importante usar un
producto hidratante hipoalergénico
que refuerce las defensas del manto
protector de la piel y que no contenga
agentes que aumenten aún
más su sensibilidad. Evite las limpiezas
agresivas, o cualquier cosa que la irrite.
Piel
Mixta
Es quizás el tipo más
frecuente de cutis, y tiene un comportamiento
diferente `por zonas'. En la zona T (frente,
nariz y barbilla) muestra brillos y los
poros más dilatados, mientras
que en las mejillas puede incluso ser
seca.
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Use
una crema hidratante ligera sólo en las áreas
secas. No use agua muy caliente en la limpieza,
ni la frote ni irrite. Esto sólo aumentaría
tanto la sequedad como la producción de
sebo.
LIMPIEZA: LA CLAVE DEL ÉXITO
Seamos realistas. zA quién no le da pereza
dedicarse a la leche limpiadora y al tónico
cada noche? ¡A todas! A menudo consideramos
la limpieza como un aburrido prólogo al
tratamiento “de verdad”, cuando, de hecho, es una
parte fundamental del mismo, incluso si no se lleva
maquillaje. Por si no lo sabia, la suciedad puede
asfixiar los poros y provocar granos, además
de apagar la luminosidad de la piel. Debe evitar
las limpiezas agresivas, que pueden eliminar el
manto de sebo natural de la epidermis, su mejor
protección. Existen tantos tipos de limpiadoras
que resulta difícil elegir. Déjese
llevar por sus gustos personales, teniendo en cuenta
las características de cada fórmula. |
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JABÓN
TRADICIONAL. Resulta demasiado agresivo con
la piel, y se enjuaga con dificultad.
JABÓN COSMÉTICO. Sus aceites
y componentes esenciales ayudan a limpiar
la piel sin resecarla ni alterar su suavidad
y lozanía, aunque les cuesta un poco
de trabajo eliminar el maquillaje de larga
duración o el que es muy intenso. |
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LIMPIADORAS
AL AGUA. Se pueden conseguir en varias presentaciones:
en forma de gel o espuma, y están
formuladas específicamente para
limpiar el cutis sin agredirlo. Son muy agradables
de usar, se enjuagan con facilidad, poseen
un suave aroma, pero son más caras
que los jabones.
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LECHE LIMPIADORA. A veces es necesaria
para retirar el maquillaje muy intenso,
y es perfecta para pieles secas.
Puede ser excesiva para las mujeres
de cutis graso o mixto, y requiere
el uso posterior de un tónico
para completar la limpieza.
ACEITES LIMPIADORES. Son adecuados
sólo para las mujeres con una
piel muy seca, que necesitan iniciar
la limpieza con aceite y seguir con
leche o jabón. |
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¿HACE
FALTA EL TÓNICO?
No es imprescindible si se usa una limpiadora
al agua, puesto que su función principal
es retirar los restos de leche limpiadora;
aunque es una buena elección, si se
utiliza una crema específica para
retirar el maquillaje. Además, puede
ser una forma perfecta de refrescar la
piel por la mañana, o de revitalizar
el rostro a última hora por la tarde.
Los cutis grasos resultan muy beneficiados
por los tónicos exfoliantes, que
ayudan a impedir efectivamente la acumulación
de sebo y suciedad en los poros, que después
pueden producir los desagradables granos. |
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