Orégano: otro buen
condimento para el tomate, procede de la cuenca
Mediterránea y desprende un intenso aroma.
No puede faltar en las ensaladas de pasta.
Comino: su pequeño
tamaño ha dado lugar al famoso dicho.
Las ensaladas que incluyen legumbres son su
mejor destino. Es bueno para el estómago
y se suele tostar en la sartén antes
de incorporarlo a los platos.
Pimienta: casi inseparable
de la sal, esta especia, llegada de la India,
es un fijo de la cocina. La negra es más
fuerte si se utiliza la variedad blanca, hay
menos riesgo de estropear los platos. Apropiada
para ensaladas de arroz y pasta.
Mejorana: parecida al orégano,
resulta un poco más suave. Se utiliza
para aderezar ensaladas de tomate y cebolla,
así como pastas.
Romero: medicinal (tiene propiedades
estimulantes) y oloroso, va bien con carnes,
pescados y pasta, Se puede adquirir fresco,
de escasa duración o desecado.